Observa a tu público

Que tu presentación no se convierta en un monólogo

Una presentación en público siempre es un diálogo entre dos partes. El ponente expone sus ideas y el público responde. Quizás no responda verbal y explícitamente, pero responde. El público siempre está reaccionando a lo que dice el ponente. Por la expresión de su cara, por su postura, por su lenguaje no verbal sabremos si lo que está escuchando le gusta o le aburre, si está conectado o no. Para que el diálogo sea fluido es importante observar y estar pendiente de cómo está reaccionando el público. Ante la más mínima señal de distracción, bostezo o aburrimiento podremos cambiar la estrategia de manera que volvamos a conectar.

A veces estamos tan concentrados en nuestra ponencia, diapositivas, tiempo o sencillamente en que todo salga bien que nos olvidamos del público. Sin quererlo convertimos el diálogo en un monólogo.

Recuerda, observa siempre a tu público.

 

 

 

 

 

Alfonso Pérez Azcárate / www.apazcarate.com / info@apazcarate.com

 

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